El altar de la Entrega

El altar de la Entrega

Tu eres a quien Dios busca. Cuando se habla de presentar sacrificio al Señor hay cristianos que piensan: “yo no tengo nada que ofrecer”, ¡Ofrécete a ti mismo! “Hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios” (Romanos 12:1).

Él quiere un corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa que tiene que ver con la pureza de corazón.

Tú obediencia es el mejor sacrificio

  1. Vale más obedecer que adorar. I Samuel 15:22
  2. Fidelidad en lo poco. Lucas 16:10

La desobediencia te aleja de los planes de Dios para tu vida

  1. Saúl desobedece, Dios le rechaza. I Samuel 15:26
  2. Saúl culpa a los demás. I Samuel 15:15
  3. Quedo bien con la gente pero mal con Dios.  I Samuel 15:24

El sacrificio que presentamos debe costarnos algo.

  1. David invirtió de lo suyo. I Cro. 21:22-26
  2. Fue una fortuna. I Cro, 21:25-26

Te bendigo con un corazón lleno de acciones de gracias por lo recibido de nuestro Padre Celestial. Te bendigo con la disposición de dar lo mejor de ti, tu corazón rendido en obediencia y adoración. Te bendigo con manos que invierten y gastan de lo tuyo para levantar altares de salvación y sanidad donde la gente alcance vida eterna, alegría y nueva fe.

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