Apostol Josué Muñoz

Apostol Josué Muñoz

El Apóstol Josué Muñoz sigue la labor de su padre Chema:  mantener unida a la iglesia y preparar nuevos sembradores del evangelio para continuar con la cosecha de llevar almas para Cristo. Su labor como ministro de Dios es reconocido tanto en Guatemala como en otros países, es por  ello que recientemente la Universidad Latina de Teología, con sede en California , Estados Unidos, reconoció esta labor acreditándolo como Doctor en Teología y Ministerio Pastoral.

Autobiografía del Apóstol

Nací el 15 de febrero de 1946 en la ciudad de Guatemala. Mi padre José María Muñoz y mi  madre Alba Concepción para ese entonces eran pastores de las  Asambleas de Dios Central en la Avenida Elena, zona 1 de la Ciudad de Guatemala.

He tenido oportunidad de representar nuestras iglesias en diferentes países del mundo, siempre tratando de aprender, mejorar, observar y aplicar principios de administración, conocimiento y  palabra para la bendición de nuestro ministerio. Esto me ha permitido ir a cuatro continentes, solamente no he estado en Oceanía. En cada uno de los viajes a los que el Señor me ha llevado, he aprendido de iglesias grandes y pequeñas, no importando la cultura o clase social.

En el año 1999 recibí un reconocimiento como Ministro Apostólico en Grenoblen, Francia, en el Congreso Mundial de Apóstoles que fue convocado por el Profeta Peter Wagner. Creo con plenitud en el funcionamiento de los cinco ministerios, vitales para el desarrollo  y fortalecimiento de la iglesia. Por tal razón creamos dentro de nuestro iglesia el Ministerio Apostólico “Yeshua“, que se ha ido expandiendo por toda Centroamérica, Colombia, México y Estados Unidos. Hoy  tenemos cuarenta iglesias. La iglesia reconoce mi ministerio apostólico y a la vez yo reconozco el ministerio profético de mi hermano Benjamín.

La visión de Príncipe de Paz está establecida en todo el país con 1400 iglesias y tiene una relación muy cercana con las visiones del mismo nombre en otro países  de Centro América , México y Estados Unidos. La Biblia dice que la iglesia esta fundada bajo fundamentos de los apóstoles y profetas, y desde entonces hemos visto un crecimiento ostensible y firme, no solo en nuestra iglesia sino en todas las iglesias que reconocen al Ministerio Apostólico “Yeshua“.

Mis inicios

Todo surgió en la misma Iglesia Central Príncipe de Paz de donde todos somos originarios.  La voz de Dios se hacía cada vez más intensa en cuando a ensanchar nuestra tienda y ministerio a nivel internacional.

Luego de ser pastor de la iglesia cerca de 20 años, el Señor me dio la oportunidad de viajar a las naciones, como interprete del evangelista judío Steve Fatow, donde empecé a ver multitudes que se rendían a los pies de Cristo. Al finalizar algunas de estas cruzadas masivas, se me acercaban pastores para pedirme si podían trabajar unidos a nuestro ministerio, pero me vi limitado porque nuestra misión en Guatemala no tenia visión internacional. Finalmente empezamos uniendo las Iglesias del Príncipe De Paz,  ya establecidas en diversos países y formamos la Confraternidad Internacional del Príncipe de Paz, que llegó a cubrir cerca de 2,000 iglesias en Guatemala, Centroamérica, México y Estados Unidos.

Tiempo después el Señor me permitió ser electo presidente de la Misión en Guatemala y director de la Confraternidad. En enero de 1999, al final de este periodo, me invitaron al Congreso Mundial de Apóstoles en Grenoble, Francia. Honestamente asistí mas por curiosidad que por convicción, pero me impactó el hecho de descubrir esta nueva dimensión del ministerio: el ministerio apostólico. En octubre de 2000, por iniciativa del pastor Harold Caballeros de iglesia El Shaddai, fui invitado al estadio Mateo Flores a participar del Conceso de Apóstoles y recibir un reconocimiento como apóstol. Ingresé automáticamente al Consejo Apostólico de Guatemala.

Recuerdo que el pastor José Barrios me dijo: “Como es posible que no sigas la trayectoria de tu papá -Pastor Chema- porque el siempre empezaba cosas nuevas”. Entonces me dije a mi mismo: “¡Cosas nuevas! ¡Eso es! El Señor quiere que sigas las huellas de mi padre, haciendo cosas nuevas“.

Y fue así como surgió la visión  de fundar un Ministerio Apostólico, que fuera reconocido plenamente por los que entendieran esta visión: dirigir pastores y fundar iglesias renovadas, de crecimiento, unción y revelación. En cierto modo, aunque nunca se le fue reconocido, mi Padre me trasfirió su manto apostólico.

Con valor y apoyo de la congregación, empezamos a darle imagen a este nuevo Ministerio Apostólico,  mediante el Congreso de Guerra Espiritual Fuego 2000. Y así mismo, en otras naciones, varios pastores amigos decidieron trabajar bajo esta Cobertura Apostólica. Esto nos ha permitido una proyección sin limites.

Escribe tu comentario